THE SIMPSONS MOVIE (2007)
Dirección de David Silverman.
Guión de Matt Groening, James L. Brooks.
Con las voces en la versión original de Dan Castellaneta, Julie Kavner, Nancy Cartwright, Yeardley Smith, Hank Azaria, Harry Shearer, Pamela Hayden, Tress MacNeille, Albert Brooks.
Posiblemente Los Simpson es la serie de televisión que más impacto y que más admiración ha generado en toda mi vida. Me puedo estar horas viendo episodios de la serie sin cansarme de ellos, incluso aunque en muchos casos los haya visto en más de una docena de ocasiones. Pero la serie tiene algo especial que a pesar de saberme muchos de sus diálogos de memoria, siga riéndome con sus gracias como la primera vez. O al menos habría que decir que lo tenía, pues sus últimas temporadas han comenzado una cuesta abajo sin frenos en lo que a calidad argumental se refiere. Es como si hubiera perdido su frescura original, algo completamente lógico si tenemos en cuenta que es una serie con veinte años a sus espaldas, además de que los responsables actuales de la serie no parecen saber continuar con la labor de su creador Matt Groening. O quizá es que nosotros como espectadores nos hayamos vuelto demasiado exigentes con una serie que sin duda nos ha sacado una sonrisa en más de una ocasión. Y quizá sea por eso cuando, al anunciarse la creación de una película sobre esta peculiar familia amarilla, comenzaron a venirse a mi mente dudas más que razonables (aunque alguna irracional también había) sobre la calidad final del producto. No es la primera vez que sucede este tipo de situación cuando una película no se encuentra a la altura de las circunstancias de la serie de televisión en la que se basa, como bien demuestran los casos de Expediente X o la propia Serenity del todopoderoso Joss Whedon. Al saber que el creador de la serie, Matt Groening, estaría involucrado de lleno en la película hizo que se despejaran bastantes dudas, aunque aún seguía con la mosca detrás de la oreja motivado en parte por la calidad actual de la serie. Gracias al secretismo que envolvía al argumento de la película, del que poco o nada se conocía más allá de unos difusos detalles, la sorpresa estaba prácticamente asegurada. Incluso cuando salio el trailer oficial de la cinta poco se podía intuir sobre la misma, algo poco habitual en la actualidad cuando es raro que no se reviente toda la película en los sucesivos trailers. Creo que fue gracias a ello que comencé a creer que no todo estaba perdido, que la película podía estar a la altura de las circunstancias… como así ha ocurrido finalmente.
Lo cierto es que la película no podía comenzar con mejor pie, pues después de rendir un sentido a la par que merecido homenaje a la serie más popular entre la población de Springfield (la no demasiado sangrienta El Show de Rasca & Pica) el propio Homer Simpson en una de sus intervenciones más memorables se pregunta quien en su sano juicio pagaría por ver algo que puede tener gratis gracias a la televisión. La pregunta se hace extensible no solo a sus conciudadanos que se encuentran en la misma sala de cine que él, sino a nosotros mismos. La verdad, no me esperaba que mi primera carcajada de la velada fuera tan fuerte ni a esas alturas de la película, pero es que me hizo una gracia importante. Además me devolvió una de las características que más me gustaba de la serie como era la autocrítica que se respiraba en algunos de los capítulos, siendo uno de los más evidentes en el que se creó a Poochie. Luego, los esperados créditos de la serie. Y reconozco que, mirando la película en perspectiva, es aquí donde radica uno de las pequeñas desilusiones que me he llevado con la misma dado que me esperaba un rápido recorrido por los lugares más emblemáticos de la ciudad mientras sonaba la clásica banda sonora. Pero bueno, al menos tenemos a Green Day interpretando la canción a la vez que se da pie al auténtico comienzo de la película, con la trama de la contaminación ambiental que esta afectando a Springfield.

Sí, habéis leído bien, la película tiene una trama. Se ha comprobado en las últimas temporadas de la serie que las tramas de los capítulos eran dadas de lado en favor de enlazar un gag tras otro, cosa que a series como Padre de Familia le funciona pero que a Los Simpson le hacen un flaco favor. Podrá gustar más o menos la trama, pero al menos tenemos algo en lo que basar los casi noventa minutos de duración. He leído en algunos sitios que el plan para robarle la luz solar a Springfield que ideo el Señor Burns en la mítica historia ¿Quién disparó al Señor Burns? era mucho más cruel e inhumano que lo que ocurre en la película, algo en lo que en parte estoy de acuerdo, pero creo que los fines que perseguían ambas acciones son bastante opuestos como para compararlos. Y quizá este algo traído por los pelos el que Homer sea el responsable de la situación, o que la solución elegida para erradicar el problema sea precisamente esa y no otra. Pero… ¡Eh! Quien la elige no es otro que el Presidente de los Estados Unidos de América, el anteriormente actor Arnold Schwarzenegger. Y aunque en ocasiones la trama sea algo tópica, como el distanciamiento de Marge ante la actitud de Homer, creo que esta a la altura de las circunstancias. Eso por no hablar de que el final deja abierta una puerta no tanto a una segunda entrega, que no me importaría nada ver, sino más bien a la utilización de algunas tramas o personajes en las próximas temporadas de la serie.
Pasando a otro asunto, tengo que hablar sobre los protagonistas de la película que no son otros más que la familia Simpson. Los auténticos, los que me encandilaron en las primeras temporadas de la serie. Homer sigue siendo un padre de familia cuanto menos peculiar pero sin necesidad de recurrir simultáneamente al esperpento o a recordarnos que su coeficiente intelectual es menor que el de un pez (algo que me molesta considerablemente en la serie), con algunos momentos que rozan el subrealismo como la aparición de la nueva mascota de la familia o su encuentro con una indígena canadiense de grandes pechos. El resto de la familia cumple a la perfección su papel sin necesidad de recurrir a forzados cambios de actitud: Marge es el eje de la familia, dispuesta a realizar todo lo posible por ella aunque Homer no se lo ponga nada fácil; Bart continua siendo el rebelde con causa, llegando al extremo de pasarse al lado luminoso con tal de tener un padre normal; Lisa sigue siendo la más sensata de la familia, aunque el amor la vuelva a confundir; Y Maggie… es Maggie. Con algún intento de parecerse un poco a su homónimo Stewie Griffin aunque lo tenga complicado al carecer de la verborrea británica que él tiene. Salvo eso, que tampoco tiene que considerarse como algo negativo, se nota que los implicados en la película entienden a la perfección a los personajes.

La cinta presenta a un par de personajes nuevos, como el director de la organización ecologista EPA o el chico del que se enamora Lisa, que si bien tienen sus momentos (especialmente el primero más que el segundo) tampoco es que sean una auténtica revelación. Ese puesto se lo lleva de calle el cerdo al que Homer adopta. No diré que sea lo mejor de la película, dado que es una cosa harto difícil el quedarse solo con una, pero es uno de los mejores gags en la historia de la familia amarilla. Cosas como ver a Homer convirtiendo al animal en Spider-Cerdo mientras adapta la canción clásica de Spider-Man o el genial cambio de identidad que sufre el animal a mitad de la película se me han quedado grabadas totalmente en la memoria que difícilmente podré olvidar. Se le puede achacar al argumento el que no recurra algo más a la utilización de los secundarios habituales de la serie más allá de momentos puntuales, como es el caso de el dependiente de la Mazmorra del Androide (que tiene las dos intervenciones más gloriosas de toda su existencia) o cuando van a pedirle al Señor Burns que les de un poco de energía procedente de la central. Pero creo que la trama esta tan centralizada en los Simpson que cederle algo de protagonismo a los secundarios habría podido diluir la acción o ralentizarla en exceso. Aunque unas cuantas escenas inéditas en el DVD no estarían nada mal, no. Todo aficionado a la serie tendría que ver la película, dado que se aleja prácticamente de lo realizado en las últimas temporadas donde la calidad ha sido más que dudosa para volver en parte a los orígenes de la misma que tan buen resultado han dado.
Ya lo han comentado en diversos sitios, aunque es algo en lo que coincido: Es como un capítulo -bueno- de la serie, pero más largo. Aunque a mi se me hizo corta, que conste. Los seguidores de la serie serán los que más la disfruten (entre los que obviamente me incluyo) dado que prácticamente en cada secuencia hay algún homenaje a la serie sea en forma de cameo de algún personaje o en alguna situación, como puede ser el retorno al desfiladero de Springfield donde… ¡Aún esta la ambulancia empotrada en el árbol! Son pequeñas cosas como esas las que hacen que la película me haya encantado, a pesar de que iba con muchas reticencias a verla. Incluso el doblaje no me chirrió en ningún momento, algo que no me ocurría viendo la serie de televisión desde el trágico fallecimiento del actor de doblaje que dotaba a ese colosal filósofo como es Homer Simpson de un no menos colosal acento español, Carlos Revilla.

THE SIMPSONS MOVIE (2007)
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